EL HUEVO. POSIBLEMENTE EL ALIMENTO MÁS NUTRITIVO.
Medicina General. Trastornos psicosomáticos. Trastornos anímicos. Mindfulness. Tabaquismo. Nutrición y dietética.
miércoles, 18 de enero de 2023
EL HUEVO. POSIBLEMENTE EL ALIMENTO MÁS NUTRITIVO.
EL HUEVO. POSIBLEMENTE EL ALIMENTO MÁS NUTRITIVO.
martes, 17 de enero de 2023
LAS GRASAS TRANS. UN PROBLEMA DE SALUD PÚBLICA.
¿Qué son?
Los ácidos grasos trans (AGT) son un tipo particular de grasas insaturadas que se encuentra de forma natural en algunos alimentos, como en los lácteos o la carne de vaca, cabra u oveja. Sin embargo, la principal preocupación está en los producidos industrialmente y que se emplean artificialmente para tratar algunos productos. En el sector industrial, los aceites parcialmente hidrogenados son la principal fuente de grasas trans y resultan de transformar aceites vegetales líquidos en sólidos, mediante un proceso llamado hidrogenación.
¿Para qué se utilizan?
Los aceites parcialmente hidrogenados se introdujeron por primera vez en el suministro de alimentos a mediados del siglo XX como sustitutos de la mantequilla, ya que son baratos, duraderos, fáciles de manejar y, además, añaden textura y sabor a diferentes productos alimenticios. Principalmente se utilizan para freír, como ingrediente en productos horneados y como espesantes, añadiendo cremosidad.
¿En qué productos es más frecuente encontrarlos?
Se encuentran habitualmente en galletas, pasteles, bollería industrial, frituras de todo tipo, comida rápida, sopas y salsas preparadas y en algunos alimentos congelados, como pizzas o helados.
¿Por qué suponen un problema?
Se ha demostrado que un alto consumo de grasas trans aumenta seriamente el riesgo de enfermedades cardíacas más que cualquier otro nutriente por caloría. En particular, las grasas trans aumentan el colesterol LDL (malo) y, al mismo tiempo, reducen el HDL (bueno), lo que puede provocar que se acumule colesterol en las arterias. Según los últimos datos de la OMS, la ingesta de grasas trans causa más de 500.000 muertes por enfermedades cardiovasculares al año y según un informe emitido por la Red Europea del Corazón, el riesgo de morir por alguna cardiopatía es hasta un 25% mayor cuando el 2% de la ingesta diaria de energía procede de AGT.
¿Cuánto se puede comer?
Este tipo de grasas no aportan nada positivo en la dieta, por lo que la mayor parte de las instituciones recomienda excluirlos. A pesar de ello, las recomendaciones internacionales indican que la ingesta total de grasas trans debería limitarse a menos del 1% de la ingesta energética total, lo que se traduce en menos de 2,2 g/día con una dieta de 2000 calorías.
¿Qué ha hecho la UE?
La Comisión Europea decidió finalmente limitar la cantidad de ácidos grasos trans industriales en los productos alimenticios a 2 gramos por cada 100 gramos de grasa. Esta medida entró en vigor el 14 de mayo de 2019.
¿Por qué se ha impuesto un límite legal en lugar de desaconsejar su consumo como sucede con otros productos?
En los últimos años varios estudios han demostrado que un límite legal de estas grasas en los alimentos es la medida más eficaz para reducir su ingesta. En Dinamarca, el primer país que impuso restricciones a los AGT de producción industrial, su contenido en los productos alimenticios disminuyó drásticamente y las muertes por enfermedades cardiovasculares se redujeron más rápidamente que en otros países de la OCDE.
¿Cómo identificar la cantidad de grasas trans en un producto?
La única alternativa es buscar en el etiquetado la cantidad de aceites parcialmente hidrogenados, ya que la actual normativa comunitaria no obliga a los fabricantes a informar en las etiquetas sobre la cantidad de grasas trans que contienen los productos. Esta normativa asume que los consumidores pueden deducir del etiquetado si un producto contiene AGT industriales, a pesar de que el informe de la Comisión Europea destaca que “la mayoría de los europeos no sabe nada sobre este tipo de grasas”.
lunes, 16 de enero de 2023
COVID Y CÁNCER. DAÑOS COLATERALES.
COVID Y CÁNCER. DAÑOS COLATERALES.
En la actualidad se diagnostican unos 280.000 nuevos cánceres
al año y mueren unas 160.000 personas por esta causa. Es la segunda causa de
mortalidad en España con un 25% de las defunciones. El riesgo de tener cáncer
aumenta de forma significativa a partir de los 45-50 años. El hombre tiene una
probabilidad de un 41% de contraer cáncer antes de llegar a los 80 años y la
mujer de un 27%. En España los cánceres más frecuentes son el de colon y recto
con unos 43.000 anuales, seguido del de mama con unos 35.000, el de pulmón y el
de próstata, ambos con unos 31.000 y el de vejiga con unos 23.000. Ya a más
distancia se encuentran los linfomas y el de páncreas, ambos con unos 9.000, el
de útero y el de hígado ambos con unos 7.000, etc. En el ámbito causal, se
estima que una de cada 3 muertes está directamente relacionada con los 5 factores
evitables: tabaco, alcohol, infecciones, sedentarismo y hábitos alimentarios
inadecuados.
No obstante, en los últimos tiempos, en el campo de la
oncología, se ha conseguido mitigar de forma muy significativa la mortalidad
del cáncer, sobre todo, por una herramienta que permite el diagnóstico de un gran
número de lesiones precancerosas y de lesiones tumorales en estadios muy tempranos,
esta herramienta no es otra que el cribado o screening. La detección de tumores
en fases iniciales o que aún no se han malignizado, permite cirugía,
radioterapia, quimioterapia e inmunoterapia que en muchos casos consiguen curar
la lesión, evitar su extensión y prolongar la esperanza de vida cuando el pronóstico
es muy malo.
En el tiempo que ha transcurrido desde que se inició la
pandemia por Sars-Cov2 (Covid 19), hemos sido testigos, entre otras muchas
cosas, de como un sistema de salud mejorable ha sucumbido ante una emergencia
sanitaria de este tipo. La atención inmediata que demandaban los pacientes con
Covid, en especial en las etapas iniciales de la pandemia donde el virus ocasionaba
un número de neumonías bilaterales que el sistema sanitario no podía soportar
ni por infraestructuras ni por alternativas terapéuticas, supuso renunciar a la
atención de otras patologías que aparentemente parecían menos graves en ese
momento.
A ello hay que sumar la facilidad con que se contagiaba el personal sanitario, las medidas que se impusieron en Atención Primaria y en hospitales, focalizando la atención en asistencia telefónica, realización de test y vacunación, la reticencia de los profesionales sanitarios para prescribir estudios de extensión por considerarlos menos urgentes en esos momentos, la paralización de cirugías y pruebas diagnósticas importantes programadas, el propio miedo de muchos pacientes que se notaban diversos síntomas no Covid pero que preferían no ir a los centros médicos por miedo a contagiarse y también y a colación de la prevención del cáncer, el paréntesis demasiado prolongado en las campañas de cribado o screening.
Se pausaron las mamografías, colonoscopias, test de sangre
oculta en heces, tactos rectales, pruebas de PSA, de Papanicolau … es decir,
dejaron de diagnosticarse lesiones precancerosas o cancerosas de mama, de colon
y recto, de próstata, de cérvix, etc. Ello supone, como fácilmente se puede deducir
que, muchas personas perdieron la oportunidad de tener un diagnóstico de cáncer
en un estadio inicial, con lo que ello conlleva.
En definitiva, la Covid ha tenido muchos daños colaterales, muchos
agentes oportunistas, entre ellos, el que comentamos en esta entrada, dejamos
de ver a tiempo muchos cánceres y de atender otras enfermedades igual de
peligrosas que estaban en curso o ya establecidas.
domingo, 15 de enero de 2023
DEJAR LOS ANSIOLÍTICOS. TABLA DE EQUIVALENCIAS ENTRE BENZODIACEPINAS (BZP). (MANUAL ASHTON)
DEJAR LOS ANSIOLÍTICOS. TABLA DE EQUIVALENCIAS ENTRE BENZODIACEPINAS (BZD). (MANUAL ASHTON)





